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SPOILER IV

LEAN CON PRUDENCIA, VUESAS MERCEDES


Este artículo o sección ha sido procesado por La Hermandad y ha sido condenado por contener spoilers del Episodio 4. Sigan leyendo bajo su responsabilidad.
Si consideran que alguna información está mal situada, le invitamos a cambiarla.

“Y decían que el Demonio usaba los cuerpos de los mendigos para colarse entre los hombres. Sucios. Comidos de mugre. Negros.”

La epidemia de peste sigue asolando Sevilla. No queda sitio para enterrar a las víctimas, por lo que los llevan a fosas comunes fuera de las murallas de la ciudad.

Mateo duerme gracias al brebaje que le dio Monardes.

Teresa y su Administrador llegan a la fábrica de seda y Eugenia les dice que han intentado violarla. Teresa decide despedir a todos los que lo han hecho, pero su Administrador le advierte de que el gremio no lo permite, que lo mejor sería sancionarlos. A Teresa no le preocupa y decide contratar a más prostitutas con la ayuda de Eugenia.

Mateo enseña a Valerio a escribir. Después, le pregunta si conoce a alguien que trabaje con los esclavos y Valerio le dice que hay uno del hospicio que les puede hacer de guía, se llama Amílcar. Éste describe a un esclavo con cicatrices, muy grande. Según el joven se llama Nubla y nadie se lo quería llevar porque daba miedo, hasta que lo compró un escultor llamado Martín del Valle. Mateo advierte a Valerio de que hay una persona que los está siguiendo.

En la Sala de los Veinticuatro se habla del hambre que está asolando Sevilla y de que la alhóndiga está vacía. Zúñiga decide aprovechar este momento para hablar y presentarse como la persona que ocupa la vacante de Morata. Dice que se debería abrir el puerto para evitar revueltas. El Asistente del Cabildo le responde con sorna: para eso está el ejército.

Mateo y Valerio se cuelan en casa del escultor y descubren que tiene la peste.

Zúñiga paga a Sixto por guardar trigo y le pide que siga haciéndolo, porque el precio aún va a subir más.

Leandra trae comida a su hermano y se da cuenta de que le está temblando la mano. Se asusta pensando que ha podido contraer la peste. Habla con Fernando y le dice que si alguna vez ella no vuelve, debe irse con los monjes, que allí cuidarán de él. Cuando su hermano está durmiendo, se va.

Valerio y Mateo visitan el hospital buscando a Martín del Valle. Primero visitan la parte noble, pero los médicos le dicen que, como artista, está con los desahuciados. Cuando llegan descubren que había muerto esa noche, pero reciben sus objetos personales. Allí encuentran una insignia de la Hermandad de los esclavos.

Teresa se pasea por las calles de Sevilla cuando varios hombres la atacan y la humillan en nombre de lo que decidió hacer en su fábrica.

Mateo y Valerio acuden a la Iglesia de los Ángeles, en la que se encuentra la Cofradía de los Esclavos. Preguntan por Nubla y les llevan a una zona de esclavos libres. Uno de los hombres que estaba en la Iglesia les cuenta que el hombre para el que trabajaba Nubla pagó por su libertad. Después les advierte de que no entraría en su casa: Nubla hacía magia negra. Ellos no hacen caso y encuentran hierbas y raíces que dicen ser comunes de las brujas. Allí hay hojas de la imprenta de Mateo y pelos como los que había en las uñas de la segunda víctima. Valerio escucha ruidos y encuentra a Carmen en el sótano.

Zúñiga estudia las cartas de navegación, quiere saber cuánto tiempo necesita un barco para interceptar las naves antes de que lleguen a Cádiz. El Capitán le responde que dos días.

Mateo va a casa de Teresa preocupado tras la agresión que ha sufrido. La mujer le dice que no puede hacer nada porque no se lo puede demostrar al alguacil. Mateo le pregunta si quiere que se encargue él, pero Teresa se niega.

Celso interroga a Carmen. Ésta le confiesa que Nubla era el esclavo de Ledesma. Admite que Azuaga sabía quien era Ledesma, que lo había visto en su fábrica en las reuniones secretas que se celebraban con sus amigos (Lucina, Dresdner y Larrea). Mateo descubre así que Azuaga era protestante, pero sigue sin entender por qué Ledesma querría asesinar a otros luteranos.

Dresdner aparece decapitado. Zúñiga se reúne con uno de sus hombres, que le avisa de la muerte del alemán. El trabajador le da toda la documentación que necesita para demostrar su limpieza de sangre y le dice que será un gran asistente.

Leandra aparece en las caballerizas donde duerme Valerio, gravemente enferma. Valerio la lleva con Monardes, que acepta tratar de salvarla por su amistad con Germán.

Teresa va a un bar a buscar a Carmona, el antiguo encargado de su fábrica. Le dice que, aunque trate de humillarla, no le tiene miedo, que es su fábrica y que ella hará lo que quiera dentro de ella.

Fernando hace caso a su hermana y, al no verla, se va de casa. Lo encuentra Arquímedes, que le ofrece comida y se lo lleva con él.